OS ENTREGO MI VIDA

viernes, 10 de abril de 2009

UN VIA CRUCIS ACTUAL

Simplemente, impactante y conmovedor porque nos enfrenta a una realidad que denuncia de nuestra forma de vivir muchas cosas. ".... lo que hicistéis con uno de estos, mis pequeños, lo hicistéis conmigo."(Mt 25)

jueves, 9 de abril de 2009

TRIDUO PASCUAL III


EL VIERNES SANTO

El Viernes se centra en el misterio de la cruz, instrumento de suplicio y de muerte (madero), pero sinónimo de redención (árbol). En el hecho de la cruz se refleja el sufrimiento de Cristo, como el amor que se anonada, y el juicio de Dios, junto al pecado de la humanidad, presente en el anonadamiento de Jesús por Dios. Este día, denominado antiguamente al modo judío parasceve (preparación), es hoy «celebración de la Pasión del Señor». Conmemoramos la victoria sobre el pecado y la muerte. Jesús murió el 14 de Nisán judío, que aquel año fue viernes. La Iglesia decidió conmemorar la muerte de Cristo en viernes, y su resurrección en domingo. La actual celebración del Viernes Santo responde a la antigua liturgia cristiana de la palabra, tal como la describe Justino hacia el año 150: proclamación de la palabra de Dios, seguida de aclamaciones, oración de la asamblea por las intenciones de la comunidad y bendición de despedida. La liturgia de la palabra, sin eucaristía, era común en Roma los miércoles y viernes, a la hora de nona, hasta el siglo Vl. En el Viernes Santo se celebraba, desde el siglo IV, un oficio de la palabra propio del día, con los elementos actuales: lecturas, oraciones solemnes, adoración de la cruz y comunión. La actual celebración del Viernes Santo es austera: gira en torno a la inmolación del Señor. Se introduce la celebración mediante una catequesis apropiada sobre el relato de la Pasión. Comienza por un rito inicial antiguo, la postración del celebrante y de sus ayudantes en silencio. La primera lectura, denominada «Pasión según Isaías», es el cuarto canto del siervo de Yahvé, aplicado proféticamente a Jesús. En la segunda lectura, el siervo es el sumo sacerdote que se entrega por los demás. El evangelio es el relato de la Pasión de San Juan, donde la cruz es la suprema revelación del amor de Dios.

Sigue la oración universal, formulario romano del siglo v. Las oraciones solemnes y los improperios caben ser revisados cada año. Después es adorada la cruz (una sola, no varias) por el pueblo, precedida de su ostentación ante la asamblea: «Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo».

La celebración concluye con la comunión precedida y seguida de una oración comunitaria y personal.Para nuestro pueblo, el Viernes Santo es un día de dolor, manifestado por dos figuras: el Nazareno y la Dolorosa.

MEDITACIÓN JUEVES SANTO

miércoles, 8 de abril de 2009

TRIDUO PASCUAL II


EL JUEVES SANTO:

El Triduo Pascual comienza con la misa vespertina de la Cena del Señor del Jueves Santo, día de reconciliación, memoria de la eucaristía y pórtico de la pasión. Se celebra lo que Jesús vivió en la cena de despedida: «Cada vez que coméis de este pan y bebéis de esta copa, proclamáis la muerte del Señor, hasta que él vuelva» (1 Cor 11,26). En uno de los tres días anteriores al jueves puede celebrarse comunitariamente la penitencia. Después de una introducción al sentido de la reconciliación previa al triduo, se canta algo apropiado y se hace oración. Dos o tres lecturas bíblicas ayudan a tomar conciencia mediante un examen concreto comunitario, hecho eventualmente entre varias personas, según el tema elegido para la revisión. Se puede introducir un gesto penitencial, como es el encendido o apagado de algunas velas, la quema de papeles en un brasero, romper una vasija de barro, etc. Si la comunidad es grande -y en tanto sea posible-, se divide en grupos para tomar conciencia de los pecados. Luego se pide perdón por medio de unas peticiones preparadas; si es posible, se hace también de manera espontánea y se invita a la reconciliación con un silencio prolongado. Después, individual o comunitariamente, se da la absolución. El abrazo de paz y un canto sellan el final.
Hasta el siglo VII, el Jueves Santo fue día de reconciliación de pecadores públicos, sin vestigios de eucaristía vespertina. A partir del siglo VII se introducen en este día dos eucaristías: la matutina, para consagrar los óleos (necesarios en la vigilia), y la vespertina, conmemoración de la cena del Señor. Todo el misterio del Jueves Santo y del Triduo Pascual se contiene en estas palabras de Juan (13,1): «Era antes de pascua (judía). Sabía Jesús que había llegado para él la hora de pasar de este mundo al Padre (Pascua de Cristo); había amado a los suyos (entrega, Jueves Santo) que vivían en medio del mundo y los amó hasta el extremo (muerte, Viernes Santo). Estaban cenando (eucaristía, pascua cristiana)»... En la eucaristía del Jueves Santo, la Iglesia revive la última cena de despedida de Jesús y celebra la caridad fraterna por medio de dos gestos: uno, testimonial (el lavatorio); el otro, sacramental (la eucaristía). Con la misa vespertina del jueves comienza actualmente el triduo. Por eso se afirma que el Jueves Santo es «conmemoración de la cena del Señor». Todas las lecturas de este día evocan la entrega de Jesús, que cumple con el viejo rito de la antigua pascua (la lectura), ofrece su cuerpo en lugar del cordero (2ª lectura) y proclama el mandamiento del servicio (evangelio). Pero, al mismo tiempo, Jesús es entregado por Judas y abandonado por los demás discípulos.
Actualmente, al haber declarado Caritas el Jueves Santo como «día del amor fraterno», tanto la institución de la eucaristía como la del sacerdocio han pasado, por así decirlo, a un segundo plano. Sólo quienes participan en los oficios litúrgicos se dan cuenta del misterio que entraña este día.

martes, 7 de abril de 2009

SENTIDO Y ORIGEN DEL TRIDUO PASCUAL I


Nos econtramos en los días más importantes del año litúrgio católico. Celebramos el núcleo de la fe cristiana quizás ensombrecido por el descanso vacacional y la publicitaria y machacona idea vendida desde muchos medios de que todo se encierra en las bellas imágenes escultóricas que pasean en muchos rincones de nuestra Andalucía como una manifestación artística y, en el mejor de los casos, de recuerdo de quien fue un buen hombre: Jesús de Nazaret.
Los que vivimos desde la fe en Cristo sabemos que no es así, que lo que celebramos tiene repercusiones cósmicas porque en aquel hombre estaba encerrado todo el misterio del ser humano y el ser de Dios, que no es otra cosa que una relación de amor,un amor gratuito, obediente hasta la cruz, que se manifiesta en vida en abundancia para todos los que creen en el que tuvo a bien asumir nuestra condición para servirnos y obedecernos cuando decidimos crucificarlo.
Locura para los judíos y necedad para los gentiles, nos dice el Apóstol. Esto es lo que celebramos desde hace 2000 años: la locura de la cruz y la gloria de la Resurrección. Todo ello vivido y celebrado en estos tres días claves de la semana santa que llamamos TRIDUO PASCUAL.

Origen y sentido teológico-pastoral
La Pascua, o Triduo Pascual, es algo más que un mero recuerdo psicológico de los últimos días de Jesús o un aniversario de su muerte; es la celebración cristiana -sacramental y comunitaria- de la esencia del cristianismo (persona, acciones y palabras de Cristo en su tránsito); la asamblea más importante de las reuniones cristianas; la conexión de nuestro tiempo con el suceso pascual liberador; el redescubrimiento (siempre dominical y especialmente anual) de la identidad cristiana, del ser y misión de la Iglesia en el mundo.
En definitiva, este «memorial» pascual es memoria subversiva, ya que Cristo subvierte los falsos valores que circulan en la sociedad -sobre todo, la que idolatra el poder, las armas y el dinero-, creando una alianza, un corazón y un pueblo nuevos. Es compromiso actual desde la raíz de la justicia del reino, causa por la que murió Cristo para la salvación de todos; esta justicia es radicalmente distinta de la que, desgraciadamente, tiene vigencia en el mundo. Es esperanza de vida plena, de amor total y de verdad completa, basados en el triunfo de Cristo sobre los «infiernos» de la naturaleza humana, sobre el pecado como muerte y sobre los ídolos de este mundo.

jueves, 2 de abril de 2009

CONFIAD SIEMPRE EN DIOS

Es una hermosa oración llena de espíritu contemplativo y de amor a lo creado. Todo nos lleva a Dios, origen primero de la belleza, ¿el caos, los problemas, los cansancios y debilidades?, manchas en medio de una luz que lo domina y envuelve todo desde una amor infinito e inconmensurable.


jueves, 26 de marzo de 2009

DOMINGO 5º DE CUARESMA

Amigos os subo este nuevo montaje del maestro Don José Román. Cerca de la Pascua, deseo que esta cuaresma os esté siendo provechosa desde el Espíritu del Señor Jesús.

martes, 24 de marzo de 2009

TRABAJOS DE MIS ALUMN@S

Es para mi una gran satisfacción empezar a mostrar el trabajo que alumn@s de 3º han estado haciendo con algunas unidades del temario. Por eso creo que merece la pena compartirlo con todos los que os paséis por este blog. He aquí el primero de ellos.