OS ENTREGO MI VIDA

jueves, 8 de enero de 2009

SAN PANCRACIO, EL JOVEN MÁRTIR


Hay situaciones en las que en la tradición religiosa popular nos encontramos la devoción de los santos mezclada con elementos que se identifican más con la superstición o la magia, esto ha ocurrido y ocurre en todas las religiones incluidas las más evolucionadas como es el caso del cristianismo. Sin ánimo de ser exhaustivo, un ejemplo lo encontramos en este santo joven que murió a la edad de 14 años víctima de la persecución de Diocleciano (303-311) y al que vemos en las imágenes que se exponen en hogares y demás ,con una ramita de perejil o un real en el dedo para solicitar beneficios materiales.

¿Pero quién fue en realidad Pancracio? Aparece en la novela "Fabiola", escrita en el siglo XIX por el cardenal Nicolás Wiseman, en la que muere bajo las fáuces de una pantera como su padre. Sin embargo, parece que su muerte fue por decapitación por ser un ciudadano romano.

Querido José Aurelio, y amigo invisible que tuviste el detalle de regalarme su imagen, como sé que tu hambre de conocimiento es de una voracidad ilimitada, te pongo más información ahora.


San Pancracio

Fiesta: 12 de mayo +304
Huérfano de 14 años traído a Roma por su tío. Se convirtió a la fe y fue martirizado al día siguiente de su bautismo, rechazando premios y ayudas para el futuro si renegaba de su fe. Luego de dar las gracias a sus verdugos, no dudó en sacrificar su juventud para mantenerse fiel a Cristo. El mismo día fueron martirizados
S. Nereus, S. Aquileo.
Murió mártir, decapitado c. 304 en Roma a los quince años (aprox)
Nacido en Frigia, provincia romana del Asia Menor. Su padre era un noble pagano llamado Cleonio que falleció cuando el niño tenía siete años. Pancracio fue a vivir con su tío paterno, Dionisio, quien fue un excelente modelo. Se trasladaron a Roma cuando el niño tenía diez años. Dionisio y Pancracio tienen un criado cristiano que los evangeliza y los pone en contacto con el Papa. Así conocen a fondo el cristianismo y se convierten. Fueron bautizados y recibieron la comunión. Enseguida se despojaron de muchas posesiones en favor de los pobres.
El emperador Diocleciano, decretó una persecución (la última del imperio romano) contra el Cristianismo. Al poco tiempo Pancracio fue denunciado al emperador, quien conocía a su difunto padre. Le dijeron "El hijo de Cleonio de Frigia se ha hecho cristiano y está distribuyendo sus haciendas entre viles personas; además, blasfema horriblemente contra nuestros dioses".
Diocleciano mando llamar a Pancracio y conversó largo tiempo con el, tratando de persuadirlo a que renunciase a Jesucristo. Al no lograrlo le condenó a muerte. En el lugar del martirio Pancracio se arrodilló, levantó los ojos y las manos al cielo, dando gracias al Señor porque había llegado a ese momento. Le cortaron la cabeza. Por la noche una noble señora, llamada Octavila, hizo recoger su cuerpo, lo embalsamó, lo amortajó con un lienzo precioso e hizo que lo entierren en un sepulcro nuevo, cerca del lugar del martirio.
El Papa Vitaliano envió sus reliquias desde el cementerio de Calepodius en Roma a Inglaterra para evangelizar y para instalar en los altares. San Agustín de Canterbury dedicó la primera Iglesia de Inglaterra a San Pancracio.
Es titular de una Basílica romana. Aquí los que habían sido bautizados el Sábado de Gloria dejaban sus vestidos blancos en el domingo octava de la Resurrección (llamado Dominica in Albis). Era un acto conclusivo de la Pascua. Sobre la tumba de San Pancrasio renovaban el juramento de fidelidad a Jesucristo. Desde entonces ha sido un santo muy amado, protector de inocentes y de las víctimas de la perjurio.
Patrón contra falsos testimonios, contra perjurio, juramentos, tratados, dolores de cabeza y calambres.



miércoles, 31 de diciembre de 2008

LA NAVIDAD III - LOS MAGOS


Estos personajes aún siguen suscitando muchos interrogantes, sobre todo desde un punto de vista histórico porque desde una perspectiva teológica su sentido es recogido en la fiesta de la Epifanía: manifestación de Dios en aquel niño de Belén como el Señor de todos los pueblos respresentados en las figuras de los Magos de Oriente que por los datos que se poseen arqueológicos y evangélicos, muy probablemente habría que situarlos en Persia donde la astrología y el zoroastrismo eran practicas religiosas que parecen identificarse con estas figuras enigmáticas que la tradición ha dicho que eran tres en concordancia con el número de regalos que pusieron a los pies del Señor. Si queréis una información más completa os pongo este enlace.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

LA NAVIDAD II-LOS PASTORES


No sé si estamos al corriente de que lo que se nos narra en los relatos evangélicos del Nacimiento de Jesús, está lleno del significado salvador que supone para la historia toda la vida de Jesús de Nazaret: la liberación y la esperanza para aquellos que las sociedades de todos los tiempos han considerado apartados y "malditos" por diferentes motivos: raciales, sociales, económicos, ideológicos, religiosos..., en definitiva, a los que se les ha negado hasta el derecho de ser considerados "personas" y se les ha apartado sin misericordia, con una indiferencia más letal que la misma muerte. En Belén estas figuras marginales están representadas por los pastores a los que, no por casualidad, el acontecimiento del Dios con nosotros, se les anuncia con prioridad respecto a otros personajes contemporáneos: reyes, pueblo, sabios y sacerdotes judíos ¿por qué?, porque es en las situaciones personales y sociales al límite, en donde Dios demuestra todo su poder de amor y acogida. Los pastores, en definitiva son el prólogo de lo que será toda la vida de Jesús: la actitud de Dios con los hombres, una actitud de preferencia por los que más sufren y por los que son apartados por prejuicios y exigencias morales frías, sin amor, especialmente con el prójimo.

Los pastores, en la Palestina del siglo I, erán considerados gente sucia y zafia, vivían apartados por norma general, de los ambientes urbanos y religiosos, no participaban en la prácticas cultuales que exigía la Ley por lo que eran vistos como pecadores y por ello se les despreciaba, especialmente por los que se consideraban y gustaban de ser considerados judíos piadosos. Entendemos así mejor, cómo son escogidos por el Señor para despertar en ellos la esperanza por ser amados sin condiciones, amados por el mismo Dios que aquellos paisanos "piadosos" decían seguir y amar por cumplir su Ley. Todo un escándalo para los buenos de conciencia moral perfecta, y para los que frecuentaban los cultos del templo sin una vida en consonancia con dicho culto.

viernes, 19 de diciembre de 2008

LA NAVIDAD I


ORIGEN: Es muy probable, aunque hay autores que no opinan igual, que los Papas eligieran el 25 de Diciembre para conmemorar el nacimiento de Jesús con el fin de que los fieles cristianos se apartaran de las celebraciones paganas del solsticio de invierno. La Navidad venía así a ocupar el lugar que todavía llenaban esas fiestas saturnales y otras propias del invierno en Roma. Reinando Constantino el Grande, la iglesia propuso que el 25 de diciembre se celebrara el nacimiento del Salvador por su coincidencia con la celebración romana del Sol Invictus. en el año 345 d.c. el día 25 era fiesta de Navidad en Occidente. En Oriente, sin embargo, la celebran el 6 de enero, pero la influencia de San Juan Crisóstomo, padre de la Iglesia de Oriente y patriarca de de Alejandría, y de San Gregorio Nacianzeno, el teólogo, amigo de San Basilio, consiguió que adoptaran el 25 de diciembre.

SENTIDO: Sin ser la fiesta más importante de la fe cristiana, es, sin duda alguna, la celebración que nos recuerda que la historia del hombre entró en una "Nueva Creación" con la venida del "Emmanuel", el Dios con nosotros, Dios hecho uno de nosotros, nacido como nosotros para compartir nuestra vida llena de dichas y sufrimiento, sanándola e iluminándola de esperanza y alegría, innaugurando la nueva humanidad llamada a unirse a Dios, su origen y meta, alfa y omega.

LOS EVANGELIOS: El acontecimiento del Nacimiento del Señor es tratado sólo por Mateo y Lucas. Llama poderosamente la atención que, generalmente, la enseñanza tradicional catequética de este acontecimiento se haya centrado exclusivamente en los hechos extraordinarios con que es descrito y no nos hayamos parado a pensar que una cosa es el género literario que utiliza el evangelista y otra la experiencia de Dios que transforma la vida de quien la vive o la ha vivido como es el caso de María o José. Ësta es una experiencia íntima, sometida a la ambigüedad de nuestra realidad humana que en un acto de libertad total, puede decir sí, como lo hizo María, o simplemente, rechazarla, por eso hablamos de FE. Los relatos de la Natividad del Señor, al margen de las imágenes literarias que se utilizan, ponen de manifiesto que no fue fácil la vida de José y María al decidir llevar a cabo la vocación a la que habían sido llamados: Madre del Hijo de Dios y padre de acogida de un niño que no era suyo. A esto hay que añadir que "no había sitio para éllos" en el momento crítico del nacimiento de Jesús. Parece que se vuelve a repetir hoy este hecho: no hay sitio para el Señor en nuestra vida, pero él sigue intentando entrar en nuestro aposento, nacer en él para iniciar la relación salvadora que nos lleve a reconocerlo como el Salvador del mundo, el mismo mundo en el que puso su tienda pero lo rechazó, como dice San Juan en su Prólogo: Jn 1,11-12.

martes, 18 de noviembre de 2008

CEFERINO, EL SANTO DE LOS GITANOS


Es probable que la mayor parte de la etnia gitana no esté al corriente de la existencia este personaje tan especial: santo y gitano. Su historia está llena de anécdotas alguna de la cuales revela un sentir hacia los gitanos cargado de prejuicios, un sentir que había y sigue habiendo en nuetra sociedad moderna. Por eso, aprovechando que el día 22 de Noviembre es el Día dedicado a los gitanos, quiero ofrecer un espacio dedicado a un santo de raza calé desconocido para muchos, pero que manifiesta que la santidad no entiende ni de razas ni de sexo ni de color. El día en el que se celebra su santidad es el 4 de Mayo.
Resultan interesantes las palabras que pronunció el día de su beatificación, 4 de Mayo de 1998, el Papa Juan Pablo II, y que están al final de la presente exposición.


Ceferino Giménez Malla, hijo de padres gitanos españoles, conocido como «el Pelé», nació en Fraga (provincia de Huesca), según se estima, el 26 de agosto de 1861, fiesta de san Ceferino Papa. Hoy es el primer beatificado de su raza, y fue seglar de la Tercera Orden Franciscana.

Familia y virtudes

Como su familia, Ceferino también fue un gitano que vivió siempre como tal. De niño recorrió los caminos montañosos de la región, dedicado a la venta ambulante de los cestos que fabricaba con sus manos.
Todavía joven, se casó, al estilo gitano, con Teresa Giménez Castro, gitana también, de Lérida, y se estableció en Barbastro. En 1912 se unieron nuevamente por el rito católico. Comenzó desde entonces a frecuentar la iglesia y fue tenido por cristiano modelo.
Dos cosas llamaban poderosamente la atención de su personalidad: su generosidad con los más necesitados y su amor por los niños, a los que enseñaba catequesis. Fue muy devoto de la Virgen y tratante de caballerías ejemplar y honrado.
Por su reconocida prudencia y sabiduría, lo solicitaban payos (los no gitanos) y gitanos para solucionar los conflictos que a veces surgían entro ellos.
Era muy piadoso: de misa y rosario diarios y comunión frecuente.Y muy caritativo: socorría a todos con sus limosnas. Los hombres buenos a veces van a prisión
Acusado injustamente de robo y encarcelado, fue declarado inocente al comprobarse su inocencia. El abogado que lo defendía dijo, sin imaginar que profetizaba: “El Pelé no es un ladrón, es san Ceferino, patrón de los gitanos”.
Aunque no supo nunca ni leer ni escribir, era amigo de personas cultas y fue admitido como miembro en diversas asociaciones religiosas. “El Pelé” era una institución de virtudes. Las crueldades de una guerra civil.

La guerra civil española (1936-1939), caracterizada por el choque entre diversas líneas políticas, el anarquismo, el socialismo y el comunismo que campearon en la España republicana, por un lado, y el fascismo de la derecha monárquica nacionalista, por otro, se caracterizó, como es costumbre en las guerras civiles, por los actos de barbarie en que los inocentes suelen pagar los platos rotos, y también los pagan aquellos que mantienen posiciones ideológicas antagónicas o irritantes para los que detentan el poder. Tal fue el duro destino de la Iglesia en la España republicana. Se desató una matanza de cat´´ólicos que llevó al historiador de izquierda Hugh Thomas a decir: “nunca en la historia de Europa y quizá en la del mundo se había visto un odio tan encarnizado hacia la religión y sus hombres”.
Vittorio Messori nos alcanza una cita de Salvador de Madariaga, testigo directo, antifranquista convencido, republicano y exiliado después de la derrota, por lo tanto, lejos de toda sospecha de parcialidad: “Nadie que tenga buena fe y buena información puede negar los horrores de aquella persecución: durante años, bastó únicamente el hecho de ser católico para merecer la pena de muerte, infligida a veces en las formas más atroces”.

La vida por el prójimo
Al inicio de la guerra civil, en los últimos días de julio de 1936, Ceferino fue detenido por salir gritando en defensa de un sacerdote al que los milicianos arrastraban por las calles de Barbastro para llevarlo a la cárcel, y por llevar un rosario en el bolsillo. Le ofrecieron la libertad si dejaba de rezar el rosario. Prefirió permanecer en la prisión y afrontar el martirio.
En la madrugada del 8 de agosto de 1936, Ceferino Giménez fue fusilado junto a las tapias del cementerio de Barbastro. Murió con el rosario en la mano, mientras confesaba su fe: “Viva Cristo Rey”. Juan Pablo II lo beatificó el 4 de mayo de 1997, y estableció que su fiesta para el mismo día del calendario.

La exhortación papal
En su discurso para beatificarlo el Papa dijo que “su vida muestra cómo Cristo está presente en los diversos pueblos y razas, y que todos están llamados a la santidad, la cual se alcanza guardando sus mandamientos y permaneciendo en su amor (cf. Jn 15,11). Resaltó sus virtudes, su amor a los pobres, su inteligencia natural y su don de consejo, y de modo especial su fidelidad a la raza calé.
Añadió el Papa: Su vida cristiana nos recuerda a todos que el mensaje de salvación no conoce fronteras de raza o cultura, porque Jesucristo es el redentor de los hombres de toda tribu, estirpe, pueblo y nación (cf. Ap 5,9).
En el discurso a los peregrinos que llegaron a Roma para la beatificación, mostró el Pontífice especial preocupación por las discriminaciones que los gitanos han sufrido a través de los tiempos el Papa les dijo: “es necesario que se superen antiguos prejuicios que os llevan a padecer formas de discriminación y rechazo que a veces conducen a una no deseada marginación del pueblo gitano.”
Luego los instó a imitarlo en su piedad cristiana y su devoción a María “que vosotros invocáis como ‘Amari Develeskeridaj’, (Nuestra Madre de Dios), para que ella sea la Estrella que guíe y alegre vuestros pasos.”

lunes, 10 de noviembre de 2008

AÑO PAULINO


Hace un año, en la Basílica de san Pablo Extramuros en Roma, el Papa Benedicto XVI proclamó un año jubilar dedicado al apóstol san Pablo (del 28 de junio de 2008 al 29 de junio de 2009), al celebrarse los 2.000 años del nacimiento del Apóstol de las Gentes. Se trata de “un año simbólico” pues nadie sabe exactamente cuándo nació. Es tal la importancia de este personaje para el cristianismo, se reconoce que en gran medida gracias a su labor, éste no se convirtió en una secta más del Judaísmo, que merece la pena disponer de información sobre su vida, una vida nada nada aburrida. Su personalidad y carácter se van descubriendo en su obra a través de sus exhortaciones y quejas ante los problemas y necesidades que fueron surgiendo en las comunidades que visitó y/o fundó, también Lucas, en el libro de los Hechos, nos da alguna información, como que nació en Tarso de Cilicia (Hechos, 21, 39), de un padre que era ciudadano romano (Hechos, 22, 26-28; cf. 16, 37). De igual modo, su epístolario supone un magnífico documento para conocer la realidad del cristianismo del siglo I.

Personaje controvertido, es indudable su papel organizador y su labor teológica en la Iglesia primitiva. Llamado con razón, Apóstol de los Pueblos, su labor misionera le llevó al corazón del Imperio donde fue ejecutado junto con Pedro, en la persecución decretada por Nerón contra los cristianos, Tácito [Anales XV, 44, 2-5]. Pincha aquí para obtener más información sobre San Pablo y sobre el año Paulino.

domingo, 2 de noviembre de 2008

DÍA DE LOS DIFUNTOS


Acabo de recibir de un amigo esta reflexión del teólogo suizo Hans Küng, que quiero compartir con vosotros. Es, ciertamente, hermosa. Nos recuerda que lo humano y lo divino están tan unidos que cuando el hombre sufre o se alegra, el Dios de Jesucristo sufre o se alegra, e incluso muere con el hombre para abrirlo a su dimensión divina de eterna bienaventuranza.

'CON ESA FE QUE CONFIA DEBERÍA SER POSIBLE UN SENTIDO A LA VIDA INCLUSO ALLÍ DONDE TIENE QUE CAPITULAR LA RAZÓN PURA, EN VISTA DEL SUFRIMIENTO ABSURDO, DE LA MISERIA INCONMESURABLE, DE LA CULPA IMPERDONABLE. HE RESUMIDO LO ESENCIAL DEL CRISTIANISMO EN UNA BREVE FÓRMULA QUE ME HA AYUDADO A CAMINAR POR UNA VIDA DE PENAS Y ALEGRIAS DE ÉXITO Y DOLOR':

SIGUIENDO A JESUCRISTO
EL HOMBRE PUEDE, EN EL MUNDO DE HOY,
VIVIR, OBRAR, SUFRIR, MORIR,
DE MODO AUTÉNTICAMENTE HUMANO,
EN LA DICHA Y EN LA DESDICHA,
EN LA VIDA Y EN LA MUERTE,
SOSTENIDO POR DIOS Y AYUDANDO A LOS HOMBRES (Hans Küng).


CREER EN LA RESURRECCIÓN, HOY.
Creer en la resurrección, hoy es hacer un profundo acto de fe.
Pero creer en la Resurrección no significa aceptar intelectualmente que Jesucristo resucitó, como se acepta que Colón descubrió America o que el cuadrado de la hipotenusa es igual a..., porque es algo demostrado o porque así nos lo enseña...sin que nada de afecte a la proìa vida.

Creer en la Resurrección, hoy, es...

Vivir con la plena convicción de que el mal no es lo definitivo.
Tomar conciencia de que nuestra vida no es un paréntesis entre dos nadas, de que la muerte es un nuevo nacimiento- esta vez definitivo....Y vivir con la gozosa convicción de que , más alla de la historia, nos esperan los brazos del Padre.
Caminar con esperanza, a pesar de todo lo que vemos alrededor de nuestro camino.
Confiar totalmente en la utopia, porque en definitiva, no son los ténicos o los científicos, sino los utópicos los que a la larga tienen la razón. La utopia siempre es posible.
Vivir con el corazón perpetuamente alegre por esto y proclamarlo con nuestra vida.

' La fe en el resurrección no consiste simplemente en creer que alguien llamado Jesús murió y resucitó.Así formulada, la creencia respondería solamente a un mito.La fe en la resurrección se vuelve realidad vivida y existencia humana en el momento en que, clavado en la cruz, el hombre se siente llamado al desafio de la esperanza contra toda apariencia' (Comblin, J).